2 de marzo de 2012

Capitulo 84 - Aveces las pequeñas cosas lastiman más que cualquier otra...

—No estoy  bien...—




—
Ya...—dije sin ganas. No quería que se fuera, quiero estar con él, pero es su trabajo y debe de estar ocupado— Te amo mucho, amor —dije para finalizar la conversación de una manera buena, aunque sí lo amo, y mucho, lo dije de verdad.
 
—
...—colgó.

Me mato.
¿Que pasa?


Justin...osea...¿¡qué está pasando aquí!?, ¿por qué actúa así? Éste no es el Justin que yo conozco. ¿Que pasa?, ¿está molesto o enojado con migo?, ¿le dijeron algo de mí o que carajo?, ¿hice algo malo?. Jamás había sido así de cortante conmigo. Yo pensé que luego de cuatro días que no me llamaba, aprovecharíamos el rato en que pudiéramos hablar, pero nada, no era eso lo que yo esperaba. No sé...¿será el cansancio? Debe estar muy cansado, es es obvio pero...no sé, jamás había actuado de tal manera conmigo. Jamás. Nunca antes. Quizás me estoy engañando a mi misma pensando que es el cansancio, pero solo espero que no sea eso. Ahora solo tengo que esperar un momento en el que podamos hablar  bien. Quiero quedar clara de por qué actuó de esa manera. Me lastimó su forma de ser.

—__________(tu nombre)...—susurró alguien desde la...¿ventana?
—¿Si? —pregunté como idiota, sin moverme de donde estaba.
—Acércate, tonta —era Rocky haha.

Me acerqué.
Como las casas eran pegadas y eramos vecinas, no era necesario salir de la casa a cada rato para vernos. Ahora recién me vengo a dar cuenta de eso haha Soy una volada, lo sé, pero así me quieren las personas (:

—¿Que pasa? —pregunté, al ya estar en la ventana.
—¿Puedo dormir en tu casa? —no tiene para qué preguntarlo.
—Pf... —creo que sonó algo feo.
—¿Por qué haces "Pff..."? —preguntó imitándome—, si no quieres que me quede solo dilo y ya —se ofendió.
—No quise que sonara así, es como, osea...es que preguntas algo que ya tiene una respuesta y obviamente es un SÍ —sonreí.
—Ah...—rió— No quiero dormir en mi casa, y estoy aburrida —rió de nuevo— Ahora voy.
—Okey —sonreí— Te espero.

Luego de eso, me recosté en la cama, pero antes encendí la televisión de mi habitación.
Al rato bajé las escaleras y saqué unos trozos de pizza para mí y para Rocky, ya que de seguro nos dará hambre en el transcurso de la noche o antes de que nos quedemos dormidas, no sé. Somos hambrientas, no es necesario que las demás personas nos digan eso haha. Guatita llena, corazón contento.

—¿Te dio hambre? —reconocí la voz de mi madre.
—Sí —reí— Mucha.
—Viene Rocky, ¿verdad? —¿como lo sabe?
—¿Como sabes? —pregunté, mientras acomodaba las pizzas en los platos.
—La mayoría de las veces que comes en la noche, es porque viene Rocky —rió.
—Cierto —reconocí— Has ganado el concurso —reí. Dios, que fome soy.
—¿Cuanto dinero gané? —me siguió el juego, riendo.
—¡400 dólares estadounidenses! —dije poniendo cara de impresión.
—¡OOOOOOh! ¡genial! —exclamó con alegría.

Ambas nos comenzamos a partir de la risa. Me alegra tener una relación así entre ella y yo. Una amistad de madre e hija, en la mayoría de los casos, es muy linda y divertida. Amo que seamos así, y amo pasar buenos ratos con ella.

—Haha —reí. Ella no rió, más bien trató de ponerse seria. Luego de unos segundos...
—Hija...—habló— ¿Como has estado con Justin? —preguntó.

Ahí está...la pregunta que no tenía muchas ganas que hiciera. Justin está en ella.
Me lastima. Me da pena hablar de eso, es complicado. No quiero parecer tan lastimada por aquellas palabras que me dijo. Él no me trató mal, pero ese tono, y esas cosas cortantes que me dijo, lograron lastimarme demasiado.

—No sé...—sinceré. Ni yo estaba segura de qué estaba pasando entre nosotros— Es confuso...no entiendo lo que está pasando.
—¿Han hablado? —preguntó.
—Sí...hace rato.
—¿Y qué te dijo? —preguntó interesada.
—No dijo gran cosa...prácticamente no dijo nada —así podría tomarme esa conversación.

No pude decir nada más, y tocaron la puerta. Obviamente era Rocky.
Me dirigí a la puerta de entrada sin decir ni una palabra. No tenía ganas de hablar. Creo que ahora seguiremos hablando del tema con mi mamá, ya que con Rocky presente igual se puede, es como si fuera una integrante de la familia. Pf...¿qué digo? ES una integrante de la familia.

Abrí, y la dejé pasar.
No dijo nada, creo que vio mi cara, ya que no tenía una expresión de felicidad en ella.
Nos fuimos camino a la cocina y entramos. Luego nos sentamos en la mesa. Pude darme cuenta de que Rocky notó de que había un ambiente incómodo ahí. Nadie hablaba. Era un silencio extraordinario. Se podía escuchar hasta el más mínimo ruido.


—Y bien...—rompió el silencio Rocky— subiré a la habitación a ver la tele...—se paró de la mesa, y salió de la cocina para ir a la habitación.

Mi madre me miró, y yo hice lo mismo. Yo me quedé callada al igual que ella. Ninguna daba por empezada la conversación. Quizás ella pensaba que me costaba, o que me daba pena —que sí me daba—, ya que en mi cara se notaba demasiado. ¿A quién no le daría pena y tristeza?.

—¿Qué es lo que sucede con Justin? —fue al grano.
—No sé —si lo supiera, estaría un poco más tranquila, ¿no? Al menos eso creo.
—¿Cómo así?
—Hablé con él por teléfono —comencé desde el principio.
—Continúa —hizo un gesto con la cabeza.
—Con una maldita suerte me saludó, y me hizo una pregunta —trataba de no alterarme—, ¡hasta le mandó saludos al viejo ese! —exclamé. Me estaba comenzando a exaltar.
—¿Que viejo?
—Mi lindo papá —sarcasmo, ¿no?
—¿Cómo te hablaba? —preguntó.
—Sin ningún interés. No me pescaba, y no me tomaba en cuenta —solo estaba diciendo la verdad. Quería decirle bien las cosas, y lo que sentía— Parecía que me hablaba por aburrimiento. No sé que le pasa...—apoyé mis codos en la mesa, y dejé mi cabeza en mis manos.

Quiero llorar, de eso estoy segura. Me da pena, rabia, dolor...muchas cosas. Justin no había actuado así conmigo. ¿Acaso se cansó de mi?, ¿dejó de amarme?, ¿o la puta le dijo algo? No lo sé, pero de lo que sí estoy segura, es de que la Putecca Blackbitch tiene la culpa, al menos un poco.

No sé ustedes, pero que tu novio te hable así, debe doler, ¿no? Espero que alguien me entienda. Sé que mi mamá me entiende, y mi amiga cuando le cuente también me entenderá, pero de alguna manera me gustaría que Justin entienda que haciendo eso me lastima. Lo hace sin ningún interés, sin pensar si  me duele o no. Lastima demasiado.

—Hija...—me habló. Yo la miré, con mis ojos apunto de estallar en lágrimas— Sé que esto es muy doloroso para ti, pero debes estar preparada para...—hizo una pausa muy larga, o más bien se quedó callada.
—¿Para? —creo que sé lo que me puede decir...
—Aveces las cosas no resultan bien, o pueden haber complicaciones, ¿entiendes? —sí sé a lo que se refiere. Lo dice de esa manera para que no me duela, y no ser tan directa.
—Entiendo a lo que vas, mamá —respondí— Quizás...no sé, quizás no da para más...—hay que aceptarlo.

Quizás las cosas con Justin nunca van a resultar. Solo tengo 15 años, y no conozco muchas cosas de la vida, pero aún así me duele. ¿Quién dice que una chica de 15 no puede sentir? Sienten muy bien. Duelen muchas cosas que pasan en su vida. Para una adolescente —quizás—, es más duro que para un adulto. Pero, ¿perder a Justin?, ¿estoy lista para eso? Yo no quiero, eso es lo que menos deseo. Me sentiría destruida por completo, pero eso en este momento no tiene que ver mucho conmigo. Él es el que..quizás ya no me ama, y no puedo ser tan egoísta como para obligarlo a estar conmigo. No sé que hacer...

—Solo debes pensar bien las cosas, y estar preparada para muchas cosas. —aconsejó.
—No quiero llorar...—confesé.
—Hazlo, hija. Te hará bien —me abrazó.

Apoyé mi cabeza en su pecho. Mi mamá es alguien con quien puedo desahogarme en este momento.
No sé, quizás el destino lo quiere así. Quizás Justin no es la persona indicada para mí, y es mejor que nada más pase entre nosotros. A lo mejor debería llegar todo hasta aquí, porque ya no da para más. Odio ser tan pesimista, o puede que le esté dando mucho "color" a todo esto, pero...es lo que siento en este momento. Tal vez mi pensamiento cambie en un rato, pero puede que no. Yo no quiero que esto llegue a su fin, pero siento que él sí. Todo esto es muy confuso...no sé que pensar...

Luego de varios minutos en la conversación con ella, decidimos que iríamos a nuestras habitaciones, ya que era hora de dormir. Era algo tarde, y Rocky estaba sola en la habitación.

—¿Que haces? —le pregunté mientras entraba a mi cuarto, y me recostaba en la cama al lado de ella.
—Veo E!News —me miró, y sonrió delicadamente.
—Ah...—sonreí.
—Conmigo eso no te sirve...—me advirtió. Se refería a mi falsa sonrisa.
—Lo sé —sabía que me diría eso.

Se acomodó en la cama, se sentó para poder mirarme. Sabía que quería hablar conmigo. Aún no le cuento lo que pasó con esa llamada, y ella sabe que me pasa algo. No quiero ocultárselo a ella. Es mi mejor amiga, y le confío todo.

—¿Qué te sucede, __________(tu nombre)? —me preguntó seria.
—Es...—me interrumpió una noticia en la TV.

TV: Justin Bieber ha sido visto llegando al aeropuerto de Brasil, muy acaramelado con Rebecca Black. Parece que los tortolitos se la llevan muy bien en su gira (comenzaron a mostrar fotos). Pero todos quieren saber: ¿Qué pasó con la "ex" novia de Justin?, ¿o es que sigue con ella?, e...

Rocky apagó la televisión. Me miró y vio mis ojos con lágrimas apunto de salir. Esa noticia me destruyó por completo. ¿"EX" novia?, ¿pero qué les pasa? Aunque eso no interesa mucho, pero, ¿qué le pasa a Justin? Ahora ya lo sé...soy un pedazo de juguete para él.

—No pesques a esos idiotas, inventan cosas...—interrumpí.
—No, no inventan cosas. —ya sé que no lo hacen— Él ya no me quiere, hay que entenderlo...
—¿Qué pasó? —olvidé que aún no le contaba.
—Me llamó. Fue una "hermosa" conversación —dije con sarcasmo— Me dijo hola; me dijo como máximo dos palabras cortadas, y me dejó como estúpida diciéndole que lo quería. No le importó y se colgó. —le conté.

Comenzaron a caer lágrimas por  mis mejillas. No lloré con mamá, pero sí ahora. No me sirvió de nada aguantarme las ganas de hacerlo.

—Quizás está cansado...—trató de hacerme sentir mejor.
—Eso pensé —reconocí—, pero eso sería engañarme a mi misma, y no quiero hacerlo. No quiero ser una estúpida que no piensa las cosas como realmente son.
—Justin está mal...no lo entiendo...¿que mierda le pasa? —Rocky se estaba enojando.
—Debiste escuchar la manera en que me hablaba, Rocky...me dolió mucho —no se me entendía mucho lo que decía.

Me tapé la cara con una almohada. No quería que mi mamá escuchara como lloraba, porque aveces no me salía la palabra cuando hablaba bajo, y tenía que decirlo más alto. Es un dolor, una pena tremenda lo que te da cuando pasa algo así. Cómo me gustaría poder hablar las cosas con él de frente, y hacerle sentir lo que yo realmente siento. Me impresiona la manera en que te puede lastimar un par de fotografías y un tono malo a través del teléfono.


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¡Holiiiiiiwiiiiiiiiii mis shawtys!
Un capítulo que no han leído para ustedes. Me demoré un poco, pero es que estaba escribiendo el 85, y no quise subir antes, ya que primero quería terminar ese, hablo del 85...No sé si me entienden haha.
El lunes entro a clases...(aquí es cuando grito desesperada un: ¡noooooooooo!) Que horror, encima es escuela nueva. Odio la escuela, ¿quién no? Es terrible, pero igual tiene sus cosas buenas, ¿verdad? Ahora...quizás no suba taaaan seguido, porque mi mamá me dijo que tenía que tener buenas calificaciones para poder ocupar el notebook todos los días, y yo soy pésima para estudiar, pero me esforzaré el máximo, eso me lo prometo a mi misma. ¡Es terrible estar sin internet! Es el infierno.

¡Besitos, mis bonitas, preciosas, lindas, tiernas, geniales, estupendas, guapas!
¡Las amo!

¡Bye!




Mi espacio


¿Quién eres tú para venir a tratarme mal, y insultarme en MI casa? Por favor...respeta un poco, ¿no?  No te tengo ni confianza, ni nada, así que no tienes ni un derecho a hacerlo. Lárgate por donde viniste, y no vuelvas.

Feliz cumpleaños, mi inspiración♥ Justin Drew Bieber Mallette.



Fue ayer, pero como no pude escribir, lo hago ahora.
Aquí va...El hermoso chico canadiense que tenía tan solo 15 años, se ha convertido en un hombre. Justin Bieber, el chico que ha revolucionado a millones de chicas en todo el mundo,  ha cumplido 18 años. Yo...¿triste? Un poco, pero no del todo, más  bien puede llegar a hacerme feliz. Muchas de nosotras tenemos miedo a lo que pueda pasar de ahora en adelante, pero es para mejor. Justin seguirá siendo siempre el chico que va en nuestro corazón, y será el mismo chico que cuando tenía 17, pero mejorará, y madurará, como todos tendremos que hacerlo algún día. Yo sé que no cambiará para mal, que seguirá siendo una persona humilde...Siento que no es del todo malo. Ojalas siga cumpliendo muchos años más, y que todo lo que el quiere le resulte, y pueda lograr todas sus metas.

Chicas, me gustaría que el pudiera leer todos nuestros mensajes hacia él, pero es obvio que no lo hará. Aún así no importa, porque las Beliebers jamás lo dejaremos. Ahora me encantaría escribir más, pero no puedo haha xd. Ya, no me pesquen, pero...¡bá!

Besitos, mis mejoras de las mejores y amantes de todos los...¿amantes? de Justin Bieber, o...estoy chalada, lo sé.

¡LAS AMO, MIS BABYS!
¡BYE!

29 de febrero de 2012

Mi espacio.

Te puedes reír de mí en mi cara. Adelante, dime que no sirvo para nada, y que  no esperas nada de mi. ¿Sabes qué? Yo sé que lograré lo quiero, y cuando lo haga, te diré: ¿Quién se ríe ahora? ¡Ahí tienes, mierda! Jódete. ¿Quieres grabarlo para que lo recuerdes siempre? Métete en tu vida, y por favor, no me jodas. 



28 de febrero de 2012

Para ustedes...

Mis bonitas. Esto es para ustedes. No tengo otra forma de decir que enserio las quiero mucho, y que están conmigo siempre. Son las mejores. De verdad, yo las considero mis amigas.
Lindas, muchas gracias por estar conmigo siempre. Aún recuerdo cuando comencé el blog, y tenía con suerte 20 visitas. Nadie comentaba, pero después de un tiempo llegaron ustedes, y me hicieron más feliz que la ******* (:

Quiero agradecer los 12 comentarios en el capítulo anterior, que me han encantado. Son más que los que hubieron en el anterior, así que me quedo feliz (:

Pregunta de Celeste
-¿Me pondrías en tu novela?
RPTA: PFF...¿Estás loca? Claro que  no :|  ¡BAAAA! ¡solo bromeo! hahaha. ¡Claro! No hay problema. Ahora mismo empiezo a planear tu papel. Aparecerás pronto (: no lo dudes. ¡Te quiero! Besos esponjooooosiitos desde el fondo del mar en mi piña haha :). ¡Wiii! Tengo una nueva prima, que genial haha.

Solcy: ¡Gracias por el premio, linda! Ya me pasé por tu blog, y perdón por no pasar antes, es que aún no me actualizo por completo. :) ¡Te quiero muchoooooooooooootee! :D.

Pronto el próximo capítulo, hermosas. Ya está casi terminado.

PD: ¡Las dejé con la intriga, eh! Soy mala muahahaah. Okno' :|

¡Muuuuuac'S!

25 de febrero de 2012

Capitulo 83 - ¿Que ****** está pasando?

—Yo lo único que quiero es que seas feliz. Solo quiero verte sonreír, mamá—





Me fui a sentar a su lado lentamente, y me quedé mirando el piso, esperando que ella iniciara esa conversación sobre mi papá. Sabía que hablaríamos de eso, hay que hacerlo de todos modos, ¿no?. No me gusta, pero hay que hacerlo. No hay opción.



Me quedé callada, sin decir ni una palabra solo para esperar que ella hablara, pero ninguna de las dos lo hacía. A ambas nos había afectado, además de Gabe. No era un lindo día. No era como a uno le gustaría iniciar uno.



 —¿Lo odias? —preguntó mi mamá.


Esa pregunta no me había gustado, o más bien...ni yo sé lo que sentí con esa pregunta. Jamás he dicho ni pensado que "odio" a mi papá. ¿Lo odio?, ¿de verdad lo odio, o es solo dolor? ¿rencor? ¿rabia? ¿o todo junto?. No sé lo que es. Podría decir que lo odio, pero  ni yo sé que es eso. Aún no puedo pensar las cosas claras, mi mente está en otro mundo ahora. Me duele pensar "sí, lo odio", pero lo malo es que ni yo puedo confirmarlo. Odiar es una palabra muy fuerte, como cuando odio a Rebecca. Bueno...a ella sí la odio, ya que me hace la vida mierda, pero...¿a mi papá? Le tengo muchos sentimientos de dolor y puede que le tenga todos esos tipos de sentimientos posibles, pero no sé...¿odiarlo?

—No lo sé, mamá 
—de verdad, no sé si podría llegar a ese sentimiento.
—¿Y deseas verlo? —preguntó. No tiene para que preguntar eso.
—No —respondí seca— No quiero verlo, no quiero que me hable. Solo quiero que se aleje de nuestras vidas y que nos deje de una maldita vez, como lo hizo todos estos años que pasaron. Que no se acuerde de nosotros en absoluto —me faltan muchas cosas por decir, pero prefiero dejarlo hasta ahí.
—___________(tu nombre)...no digas eso, es tu padre...
—Él nunca me crió, mamá —solo ella— Solo tú, para mí el no vale nada. Nos abandonó, y yo...no lo voy a  perdonar. No quiero perdonarlo y no lo haré —antes muerta— Yo era muy feliz hasta anoche, que apareció como si fuera lo más normal del mundo. -la verdad, me dañaba. No era totalmente feliz, solo por eso.
—Quizás quiere hablar contigo...—quería tranquilizarme, ya que ella hablaba calmada.
—Mamá, yo no quiero hablar con él, me cuesta, ¿si? No quiero verlo más —me tapé la cara con las manos.
—Sé que estás lastimada hija, todos lo estamos, pero...solo tenemos que hablar con él, y ver que es lo que quiere hacer.
—Mamá...tengo una pregunta...—la tenía guardada—, ¿puedo?
—Claro...
—Tú...¿volverías a estar con él? —pregunté. Quería sacar esa duda de mí, que me comía viva.

Mi mamá quedó como para adentro con esa pregunta. Quizás puede que haya sido un poco inesperada, pero quiero salir cuanto antes de eso. Solo era una pregunta.

—La verdad...no —respondió— Con él yo no podría volver a estar.
—¿Por?
—Hija...si él vino, no es por mí, si no que es por ti y por Gabe, ¿entiendes?
—Lo sé —eso lo tenía claro—, solo era una pregunta. Tenía curiosidad, nada más —me excusé.
—Ya...—sonrió.
—¿Has pensado en rehacer tu vida? —pregunté. Poco a poco nos íbamos alejando del tema de papá.
—Sí...y espero hacerlo en un futuro cercano, pero tengo miedo por como reacciones tú y Gabe, y...—interrumpí.
—Mamá...no te preocupes por eso, ¿si? —me miró y continué— Tú puedes rehacer tu vida cuando quieres, yo solo quiero verte feliz, quiero que disfrutes y seas lo más feliz posible —era lo que más quería— Me duele que no lo hicieras antes por nosotros...—de verdad...ella no lo ha hecho por  nosotros.
—Pero no es solo por eso hija, si no que aún no llega la persona indicada, y...no quiero cometer un error en una decisión así, que tiene que ver con el amor —me explicó.
—Pues cuando llegue, no te preocupes por mí ni por Gabe. Aveces... es mejor dejar de ver por los demás, y ver por uno mismo —sonreí.

Ella solo sonrió, y me abrazó.
¿Eso realmente lo había dicho yo? Pues si en realidad lo hice, me alegra. Me hace sentir feliz de mi misma. Ahora veo que no soy egoísta, al contrario, soy toda una maravilla. Okey, yo y mi ego, solo bromeo haha. Pero de todos modos, me hace bien haber tenido esa conversación con mamá. Nos desviamos del tema de papá, pero me gusta haberlo hecho. Solo quiero que ella sea feliz, y que pueda tener una vida hermosa junto con esa persona y con Gabe y yo. Es  mi mamá, y no quiero que por nosotros no pueda hacer lo que ella desea con el alma.

—¡Mamá! —la voz de Gabe me sacó de mis pensamientos, y de ese abrazo que mamá y yo habíamos formado.
—¡Gabe! —se alegró ella y se abrazaron.
—¿Como estás? —le preguntó Gabe a mamá.
—Muy bien, ¿tú?
—Ahí...—dijo sin ganas.
—Solo tienes que estar tranquilo, ¿si? —le aconsejó mamá.
— Bien...—sonrió,  y yo igual.

No voy a mentir, sigo preocupada y nerviosa por mi papá, pero esa conversación con mamá me ha hecho sentirme mejor. Ahora noto que en realidad la necesitaba ese mes que estuvo lejos por su trabajo. Necesitaba a mi madre conmigo, dándome consejos y viéndola sonreír a cada momento. Es una imagen que uno necesita día a día. Aveces uno no se da cuenta, pero es así.

Gabe se sentó en el sofá de en frente de donde estábamos nosotras.

—Hija, ¿y Justin? —preguntó— ¿como ha estado lo de ustedes? y...—reaccionó— ¡Oh dios mío, Rebecca! ¿donde está? ¿la corriste? —se exaltó.
—No mamá, no la he corrido de la casa —dije para tranquilizarla. Que miedo, por poco le da un infarto— Ella se fue de gira...
—Aaaah...Verdad, se me había olvidado. Sus padres me lo habían dicho —recordó y rió— Entonces...Justin se fue con ella.
—Sí...se fue con ella...—mi cara mostró una expresión de tristeza.
—Tranquila hija...—dijo mientras me acariciaba el hombro— Pronto hablaremos del tema, y te daré unos consejitos —sonrió y yo igual.
—He tenido varios, mamá —le conté, mirando a Gabe. Él sonrió— Pero también necesito los tuyos...—¿quién no necesita consejos de la persona que le dio la vida?.
—¿Por qué miras a Gabe? —preguntó riendo y mirándolo.
—No sé, solo se me ocurrió mirarlo —mentí. Creo que mi hermano prefiere mantenerlo en secreto. Un secreto de hermanos.
—Ah...claro —dudó. Creo que  no soy muy buena engañando haha.

(...)

08:40p.m.
Mamá estaba preparando la cena, mientras que yo estaba en mi habitación, y Gabe estaba jugando estúpidos videojuegos como de costumbre.
Estoy mirando el techo como idiota, no sé, pero me gusta hacerlo. Me siento extraña, y relajada. Me gusta y me encanta. Soy extraña, pero me gusta serlo.

Sonó mi celular que estaba en la mesita de noche. Alguien me llamaba. Vi y era Justin. Mi novio que amo con toda mi alma. El chico que me trae loca desde que lo conocí.

#LlamadaTelefónica.

—¿Aló? —contesté feliz, con una sonrisa en la cara.
—Hola —me saludó Justin. Sonaba seco.
—Hola —saludé con entusiasmo. Me quedé callada esperando un "como estás", pero como no hizo...— ¿Cómo estás? —pregunté yo.
—Bien...

Me quedé callada, esperando un "¿y tú?" Pero nada. Justin no me preguntó, no es la gran cosa, pero fue como un...no sé, fue extraño. Ahora ninguno de los dos habla, estamos callados, siendo que debería ser otra cosa. Yo estoy muy emocionada, pero él suena como amargado, o seco. Es extraño, y me duele un poco. Puede que no sea la gran cosa, pero así lo siento. Está raro y distinto.

—¿Cómo te ha ido en tu gira? —pregunté para cortar ese silencio.
—Bien...—fue su simple respuesta.
—Que bueno —dije feliz. De verdad, que hacía feliz que le fuera bien. Luego de eso no hablaba— ¿Y cómo está Pattie? —pregunté.
—Está bien...—que bien, dos palabras... ¿superación?
—Me alegro —sonreí, aunque él no podía verme— Dale mis saludos, y dile que la quiero —de verdad, yo la quiero. Pattie se ha vuelto especial para mí.
—Como digas...—aún sonaba seco— ¿Que cuentas? —preguntó. Al fin... algo que pregunta.
—Ahh...—recordé lo de papá, y me dio un bajón. Supongo que él tiene que saberlo— Llegó papá como un imbécil,  no sé que quiere. Te necesito, Justin —es lo que más necesito en este momento.
—Sí, em...dile que le mando saludos y qué se yo...—¿pero qué carajo le pasa?
—¿Justin que te pasa? —pregunté—, Estás extraño y mucho —¿que ****** está pasando?
—Nada, ¿qué creías? —su estúpido tono de voz no cambia.
—Justin estás muy cortante, ¿estás enojado? ¿que rayos te pasa? —ya me estaba sacando de quicio.
—No —nueva simple respuesta— Oye, me voy.
—Me lastimas...—confesé.
—Me voy —repitió, ignorando por completo mis sentimientos que él provocó en ese momento.
—Ya...—dije sin ganas. No quería que se fuera, quiero estar con él, pero es su trabajo y debe de estar ocupado— Te amo mucho, amor —dije para finalizar la conversación de una manera buena, aunque sí lo amo, y mucho, lo dije de verdad.
—...—colgó.



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Capítulo dedicado a La Swanty Bieber.

Este ya estaba escrito. Espero que les guste, hermosísimas (: Son las mejores. Las amo.
En el capítulo anterior hubieron 10 comentarios, los cuales me encantaron (: . Fueron menos que el anterior a ese, pero igual (:
Las amo, mis bonitas. Besitos para ustedes desde el fondo de mi corazón.

¡Muac's!

¡BYE!



22 de febrero de 2012

Capitulo 82 - Dice que es papá...

—Dejaste una huella en mi vida, que no se va a borrar.
Te fuiste hace mucho tiempo...
¿y ahora vuelves como si nada?—




—
Soy tu papá, cariño...—sonrió.


¿¡What the hell!?
Mi funeral.
Quiero rosas azules.
No.

¿Que este hombre es mi papá? No lo veo parecido, o quizás cambió y sí es, pero...osea...¿¡Que carajo se cree para venir a mi casa y decirme "soy tu papá, cariño!? ¿¡Ahora viene y me trata como una maldita princesa como si no hubiera pasado nada en todo este tiempo que me dejó abandonada!?

—¿Quién te crees para venir a mi casa? —pregunté con ira.
—¿Disculpa? —me miró sin entender.
—¡Largo de mi vida! —grité con euforia— ¡no te quiero volver a ver más nunca!


Cerré la ventana de la puerta con toda mi fuerza y entré a la casa dando un portazo con toda mi ira que tenía acumulada en mi cuerpo. Gabe me observaba con cara rara, sin quitarme la vista de encima. Me miraba como vicho raro, y con curiosidad de por qué había entrado así a la casa.

—¿Que pasó? —preguntó— Oí gritos
—Hay un hombre allá afuera, que dice que es nuestro papá —le conté, mientras me tenía agarrada la cabeza con mis manos, caminando por el pasillo.
—¿Qué? —sin poder creerlo— ¿Qué hace aquí?
—¡No sé! —exclamé— Llega y me dice "cariñito", como si fuera lo más normal del mundo.

Estaba conteniendo mis ganas de llorar. ¿Mi "papá" allá afuera? ¿mi "papá" vino a la casa? ¿¡Para qué coño vino? ¿qué no se da cuenta de que no lo quiero volver a ver en toda mi vida?. Duele todo esto. Duele, da rabia, da enojo, furia, da de todo. Viene como un inocente a decirme "cariño" todo tranquilo y normal. Me duele, pero no quiero llorar. Ese hombre no merece que yo llore por él. Nos abandonó cuando éramos unos niños pequeños. No lo quiero ver en  mi vida.

Lo que debo  hacer ahora es llamar a mamá. ¿Ella sabrá de todo esto?

—Gabe...llamaré a mamá —le avisé.
—Ya...quizás ella sabía que iba a venir y no nos dijo —Gabe se veía triste.

No le respondí nada y tomé el teléfono que estaba en la mesa de la cocina. Marqué a mamá lo más rápido que pude. Mi mano temblaba. No sé si es por los nervios, o por el enojo, o no sé. Ella contestó al tercer pitido.

—¿Aló? —contestó.
—Mamá...¿hay algo que  no me has dicho? —pregunté, tratando de parecer lo más tranquila posible.
—Ah si...que Gabe tiene que tener limpia su habitación cuando llegue...—esperaba algo más.
—Mamá...hay un hombre afuera que dice que es papá —fui al grano, conteniendo lágrimas.
—¿¡Qué? ¿tu papá? —preguntó. Parece que para todos fue una sorpresa.
—Sí, mamá...yo...no sé, llegó como si nada y dijo que era mi papá. Yo solo cerré la ventana de la puerta y  me entré —sinceré.
—¿Lo dejarás pasar? —¿como pregunta eso?
—¡Claro que no, mamá! ¿como quieres que lo deje pasar? ¡no lo quiero ver más nunca! —de verdad, no le quiero volver a ver la cara.
—Hija, no le abras a nadie, que puede ser peligroso, ¿si? —me pidió— Solo tienen que estar tranquilos, así que por favor, no  hagan locuras ni nada.
—Ya...mamá es que me duele mucho...—comencé a llorar— ¡no quiero verlo!
—Cariño, no llores, por favor...tienes que respirar y relajarte. Dile a Gabe que esté tranquilo, y no haga nada. Ninguno de los dos haga algo, ¿ya?
—Ya...
—Em...mira, de seguro el ya se fue. Yo llego mañana en la mañana, y ahí hablamos, ¿ya? Por favor, debes estar tranquila
—Bueno...—intentaré.
—Te amo. Los amo a ambos. Bye —se despidió.
—Bye. También te amo —colgó.



Cuando colgó, volví a dejar el teléfono en donde estaba y salí de la cocina, para poder ir a donde estaba Gabe. En cuento llegué me senté al lado de él, en el sofá.
Esperamos...ninguno de los dos hablaba. Creo que no se necesitaban. Ambos quedamos para adentro con esa inesperada visita. Pude notar que Gabe tenía lágrimas en los ojos, no tantas como yo, ya que yo sí que lloré. 

—¿Estás bien? —pregunté.


No respondió.
Ahora...yo no quiero seguir llorando. No quiero llorar en frente de Gabe. Sé que si me ve llorar más de lo que lo estoy haciendo ahora, lo haré llorar más a él, y haré que se sienta fatal. Soy su hermana mayor, y me lastima a full verlo mal. Él siempre me ayuda cuando necesito algún consejo, o cuando estoy pasando por el momento más miserable de mi vida, así que quiero ayudarlo, y quiero que sepa que todo está bien.

Otra cosa...sé que algunas personas podrán decir: "llora, eso te hace mejor. No ocultes tus sentimientos". Esa para mí, también es una buena opción para ayudarlo, y también para ayudarme a mi misma. Esa noche que estuve con Jake, él me lo enseñó, y debo admitir que luego de votar esa tonelada de lágrimas, me sentía más...despejada, más libre, más abierta...me hizo estar mucho mejor. Quiero que Gabe esté bien y se abra, pero no quiero que sufra mucho y que llore tanto, porque me lastima mucho.

¿Qué elegir? , ¿Ver que yo me sienta bien viéndolo, o ver que él se siente bien por dentro? Es confuso, quizás no me entienden,  pero no sé...espero que lo hagan.

—Gabe...—sururré.
—¿Ah?...—susurró al igual que yo.
—¿Estás bien? —volví a preguntar como hace rato.
—No...—confesó.
—Yo tampoco... —¿para qué mentir con un "estoy bien"? No quiero ocultarlo ni hacerme la fuerte. Con esto se sufre, y mucho.
—¿Estás segura de que era él? —me preguntó, para confirmar.
—No sé...creo —sinceré.


No estaba completamente segura en el momento en que lo vi. Es extraño, pero algo dentro de mi, me decía que sí era ese hombre que decía que  me amaba, hasta que se fue. Se veía distinto, ya que han pasado varios años, y con suerte tengo algunas fotos de él , pero como dije, algo dentro de mi me lo decía. Creo que si no hubiera sido él, lo habría notado de alguna forma. 

Ahora que lo pienso...su voz era la misma. Definitivamente su voz no cambió en absoluto. Seguía siendo la misma de siempre, en eso  no ha cambiado. En fin...no porque haya venido de quién sabe donde lo perdonaré. Yo jamás personaré que me  haya abandonado junto con mi mamá y mi hermano. Eso no tiene perdón. No supe nada de él en años. No me vino a ver, ni una llamada, ni un saludo para mi cumpleaños, y ni siquiera una tarjetita de felicitaciones o algo por el estilo. Ni lo más mínimo él me envió o me dio. 

—¿Creo?
—Su voz era la misma de siempre...—le dije de lo que me di cuenta— Algo me dice que sí era él...
—No tengo ganas de verlo...—confesó, derramando algunas lágrimas.
—Yo...tampoco yo —sinceré— Solo  hay que esperar a mamá, ella sabrá que hacer —lo abracé. Me dolía verlo así.

Mi hermano comenzó a llorar a mares. Inmediatamente mi corazón se rompió en mil pedazos. Podríamos decir que lo escuché romperse. Me dolía. En ese momento no veía mi dolor, mi propio dolor, si no que veía el de  mi  hermano. Ese chico que me ha ayudado en muchas cosas, y con el que he pasado momentos de risas, peleas, discusiones, y momentos hermosos que solo los viven los hermanos.

Abracé con toda mi fuerza a Gabe. No quiero decirle que no llore, y que no tiene que llorar por nada, que todo estará bien. Que llore. Solo quiero que llore. No es por mala, pero eso le hará  mejor, y a mí también.


(...)


12:08a.m.
Nos fuimos a la habitación de mamá, y nos acostamos juntos. No nos queríamos separar.
Pueden decir: ¿como te puedes acostar a dormir con él? Es mi hermano, así que entre nosotros no hay problemas. Nos necesitamos y no nos vamos a dejar solos. Nos apoyamos sin importar nada.

Poco a poco...nos fuimos quedando dormidos.


A la mañana siguiente...

Me vestí así:
bigotitos ♥


Bajé las escaleras y me fui a preparar el desayuno, ya que Gabe aún duerme. Deben ser como las 09:30a.m. o algo por ahí.
Lo de anoche no me lo puedo quitar de la cabeza. Me siento un poco mejor, pero sé que en cuanto lo vuelva a ver, todo quedará destruido nuevamente. Eso lo tengo muy claro. En absoluto...no quiero seguir mal por él. No se merece mis lágrimas ni nada por el estilo.

Ahora...podrán decir que soy una niña mala y con orgullo, pero no es eso, simplemente estoy más lastimada que el carajo. Que tu papá te abandone como a un juguete cuando tenías una pequeña edad duele mucho. Duele demasiado. Hay personas en este mundo que han pasado por cosas peores que yo —gracias a dios que yo no tengo eso—, pero duele demasiado. Él dejó una huella en mi vida, que jamás se va a borrar.

(...)

TOC TOC.

Tocaron la puerta de la casa.

—Por favor...que sea mamá —pensé.

Fui a abrir la puerta y...

—¡Hija! —me saludó y me dio un abrazo, seguido de un beso en la mejilla.
—¡Mamá! —la abrazaba como un oso.
—¿Como estás? —me preguntó al soltarme.

Pude darme cuenta de que esa pregunta era por lo de anoche. Al principio no me di cuenta, pero luego si.

—Bien...—dije sin muchas ganas. Obviamente no estaba tan bien, los sentimientos no son un juego que se quitan a los 5 segundos.
—Mmm...No lo estás —me contradijo— ¿Y Gabe?
—Aún duerme, no se ha levantado. Está cansado —después de lo que sufrió anoche el pobre, debe de estarlo.
—Ven...—dijo mientras se sentaba en el sofá, y daba palmaditas en el espacio que quedaba a su lado.

Me fui a sentar a su lado lentamente, y me quedé mirando el piso, esperando que ella iniciara esa conversación sobre mi papá. Sabía que hablaríamos de eso, hay que hacerlo de todos modos, ¿no?. No me gusta, pero hay que hacerlo. No hay opción.



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Capítulo dedicado a Ilsee (:

¡DOS CAPÍTULOS HOY! Para agradecerles por los 15 comentarios del capítulo 80 (:

ESTOY DE VUELTA, ASÍ QUE HABRÁN CAPÍTULOS MÁS SEGUIDO.


¡BIENVENIDAS LAS NUEVAS LECTORAS! Olvidé decirlo en las entradas anteriores. Pronto les escribiré algo a cada una (: