11 de marzo de 2012

Capitulo 87 - No sé, pero me hace sentir más abierta...


—Cuéntalo, y confía en quienes amas—

(...)

Ya era hora de salida, y estaba guardando las cosas en mi bolso para largarme de esta cárcel llamada escuela. Al terminar tomé el bolso, y salí del salón sin mirar a ninguna persona, solo quería salir de ahí de una buena vez para poder llegar a mi casa y estar relajada, sin nada más.

En este momento voy camino a mi casa, sola, sin los chicos, sin Rocky, sin mi hermano...Sola. No quiero tener compañía en este momento. Los amo, me agradan, son los mejores, pero no quiero estar con ellos. Solo sola, sin nadie.

Estoy lastimada. Primero todo lo que pasó con Justin, y ahora lo que pasó con Rocky. Estoy para la cagada, me siento como la mismísima mierda, y ahora no tengo a alguien a quién contarle mis cosas. No tengo a esa mejor amiga que te acompaña en todos los momentos en que te sientes mal, solo soy un problema para ella. Jamás ella me había dicho algo así, jamás la vi de ese modo. Me duele.

Sin darme cuenta ya estaba en la entrada de mi casa. Estaba como consciente de lo que hacía, pero inconsciente, es complicado. Saqué la llave y abrí la puerta. Entré, y el primero en recibirme fue mi cachorro. Lo acaricié, para luego dejar las cosas en el sofá, y caminar hacia el baño del segundo piso.

(...)

Estoy en el espejo, y me doy cuenta de que mi cara tiene una expresión de...no sé, estoy pálida, no tengo una mirada despierta, me veo terrible. Claro, ahora todos se darán cuenta de que estoy mal, y comenzarán las preguntas, sobretodo las de mi mamá. No...

Un sonido fue el que me sacó de mis pensamientos. Era el celular. Lo tomé, sin ver quién era.

#LlamadaTelefónica
—¿Aló? —contesté.
—Hola...—era Rocky.
—¿Que quieres? —pregunté con un tono no muy agradable.
—Lo siento...
—Déjame, por favor, ¿si? —no quiero nada ahora.
—De verdad lo siento, ___________(tu nombre).
—No quiero hablar contigo —dicho eso corté.
#FinLlamadaTelefónica.



Quizás podrán decir que soy una idiota orgullosa, pero no, es solo que...¿acaso creen que mis sentimientos duran con suerte unos minutos? No, no me tomo las cosas como un juego. Me lastimó, y eso tardará mucho para que se quite. Quizás pude esperar eso de otra persona, pero, ¿de ella?, ¿de mi mejor amiga? Jamás. Ni siquiera lo pensé en mi vida. De ella es de quien menos me pude esperar esto.

(...)

Estaba en mi cama, con la Laptop en mis piernas. Estoy conectada a twitter y facebook. Al aburrirme cerré el twitter, y me quedé en Facebook, ya que estaba hablando con una chica que quiso hablarme. No la conocía pero me ayudaba para no estar aburrida, era muy simpática, me agradaba. Al menos no me sentía tan sola en la casa, de algún modo me sentía acompañada.

De repente sonó mi celular nuevamente. Lo vi, era un desconocido.

#VíaTelefónica
—¿Alo? —contesté. 

Colgó.
#FinLlamadaTelefónica.

Miré el celular extrañada, seguro se habían equivocado de número, así que no debía hacer caso.
Me volví para poder seguir hablando con la chica, pero se había desconectado. Como no estaba, apagué la laptop y encendí la televisión para entretenerme con algo.



Una semana después...

—Oye, _________(tu nombre)...—me llamó alguien. Me volteé.
—Hola, Ryan —lo saludé. Estábamos en la escuela, ya era hora de irse.
—Quiero hablar contigo...—me tomó de la mano, y me llevó afuera, de todos modos tenía que salir.

Llegamos al césped del patio, al lado de una pequeña lagunita. Hizo que me sentara ahí, y luego él hizo lo mismo. Me quedó mirando, como esperando que le dijera algo, pero no lo hice, ya que no tenía idea de qué era lo que quería hablar.

—¿Qué pasa? —decidí comenzar yo, ya que de seguro él no lo haría.
—Quiero hablar contigo...
—Emm...sí, lo sé, ya lo dijiste, Ryan —solté algunas carcajadas.
—Ah, verdad —rió— Soy idiota.
—Lo sé —sonreí, y nos quedamos mirando fijamente.
—Quería hablar contigo sobre Rocky...—me contó.
—Ah...¿para qué? —me hice la loca, ya que se me venía la idea.
—No han hablado durante una semana, tienen que arreglar las cosas...
—Es mejor así, Ryan —le dije— Es mejor que ya no seamos amigas, mejor que todo se quede así.
—No es cierto —dijo él—, ella quiere arreglar las cosas contigo —claro...sarcasmo.
—Sé que eso  no es verdad, además, sé que soy una molestia, mira...no quiero ser un problema para nadie, ¿si? Prefiero que todo se quede así, estoy mejor sola —en realidad, no sentía eso.
—No hables tonteras, _______(tu nombre). Sabes que eso no es verdad —creo que sí me conoce— Tú la quieres, ¿no?

Esa pregunta que dio que pensar. Bueno, en realidad no, pero...no sé, la quiero, pero no la quiero, la amo, pero no la amo. Esto quizás es un problema mio, que no quiero admitir que la sigo queriendo a pesar de todo.

—Sí, Ryan —reconocí cabizbaja, mirando el césped.
—¿Entonces?
—Me dolió, ¿ya? —le dije con una voz no muy linda. Lo miré.
—Lo sé, pero ustedes son amigas desde pequeñas y ella enserio se siente mal
—Pero...
—________(tu nombre)...—me llamó alguien desde atrás.

Me volteé, y era ella. Estaba parada sola, mirándome, y yo mirándola. Desvié la mirada para ver a Ryan, él me hizo un gesto con la mirada, se paró, y se fue. Rocky tomó el lugar de él.
No la volví a mirar, me quedé viendo la entrada de la escuela.

—De verdad lo siento...—me dijo.
—Rocky, es mejor que todo siga como está —le dije yo.
—Pero de verdad que lo siento, ________(tu nombre), lo dije sin pensar —la miré, y tenía una expresión de tristeza.
—A mi me pareció que eso que dijiste lo decías desde tu alma —sinceré.

De verdad. Cuando me dijo eso, lo dijo con un sentimiento muy notorio, parecía que eso salía desde lo más profundo de su corazón y que en realidad lo estaba sintiendo. Me dolió, y sigo lastimada, pero...no sé yo...¿Qué hago? Lo admito, la quiero, la adoro, y la extraño demasiado. Pero ese sentimiento que tengo no se quiere ir, sigo dolida, sigo sentida. Siento que soy un problema para ella, y eso es malo para mi y para ella. No necesita una molestia que le cuente cosas que a ella no le interesan.

—Estaba preocupada, _______(tu nombre)...
—Pero no se pareció, ¡entiende, Rocky! Eso me dolio, y ¿sabes qué? Pude esperar eso de cualquier persona, menos de ti. Ni siquiera lo había pensado, en todos los años que llevamos de amigas —de verdad que no.
—¡La gente comete errores, y de verdad que lo siento! —exclamó—, ¿de verdad crees que no me interesa tu amistad?
—Yo...—pensé mi respuesta— La verdad sí, sí pienso eso —sinceré.
—¿Crees que si no me interesara tu amistad habría estado junto a ti durante casi toda mi vida? —me preguntó con los ojos llorosos— ¡no soy ese tipo de personas, y sé que tú lo sabes!

Okey, esto me mató. Me da pena y rabia conmigo misma. ODIO que llore, y más si es por mi maldita culpa. ¿De verdad lo siente? Yo sé que no es una persona de esas, ella está en lo correcto, pero me duele, me sigue doliendo. Esto me mata a mi, y a ella, y no quiero esto. Sí, me dolió, pero ella tiene razón la gente comete errores y eso es algo que no se puede evitar. Ella ha sido mi mejor amiga desde que eramos bebés, y la conozco por el revés y el derecho. La adoro, la amo, y la necesito conmigo. Es mi mejor amiga, las amigas se perdonan y siguen juntas hasta el final. ¿Pero qué hago?

—Sí...lo sé —respondí simplemente eso. Quería decir cosas que pensé, pero no me salieron.
—De verdad lo siento, amiga. Me siento como la mierda por hacerte sentir eso, y sé que dije puras idioteces sin pensar, pero créeme que no quería...—interrumpí.
—¡Ya, Rocky! no necesito que me estés rogando, y menos quiero verte llorar por mi culpa, ¿ya? —la miré.
—¿A qué te refieres con eso? —me preguntó apunto de soltar lágrimas.
—Soy una estúpida —me tapé la cara con mis manos.
—Yo soy la estúpida, _______(tu nombre)...
—Que tú  no eres la estúpida —insistí en que yo era.
—Que yo lo soy, _______(tu nombre)
—¡No lo eres, yo lo soy!
—¡Yo!
—¡Yo!
—¿Vamos a seguir peleando por quién es la más tonta? —preguntó para cortarla de una vez.
—¿Me perdonas? —le pregunté.
—Tú perdóname a mi —me dijo ella.
—¿Nos perdonamos ambas? —pregunté sonriendo delicadamente.
—Claro...—soltó unas lágrimas.
—Claro...—repetí lo que ella dijo, soltando lágrimas también.
—¿Pero por qué lloras? —me preguntó ella, sonriendo, pero llorando.
—¿Por qué lloras tú? —estábamos iguales.

No dijimos una palabra y nos abrazamos lo más fuerte que pudimos. Ambas llorando como unas completas bebés, tratando de demostrar lo mal que nos sentíamos por lo que había pasado.
Me sentía mal, y aún lo siento, pero no tanto. Llorar y estar así con ella, haber hablado sobre eso me ha hecho sentir mejor. Somos amigas, y...¿romper una amistad tan larga? Lo pienso, y yo no quiero eso, es lo que menos quiero.

—¡Que lindoooooo! —la estúpida voz de Ryan terminó con ese tierno momento.

Nos separamos, y el estúpido idiota se tiró encima de nosotras y nos abrazó. Comenzó a llorar.

—También las amo, chicas —dijo mientras se secaba las lágrimas.
—¿Y tú por qué lloras? —le pregunté.
—No lo sé, solo jodo —sonrió.
—Eres un estúpido —le dijo Rocky
—No más que tú, niñita —le sacó la lengua.
—Madura —le dije yo.
—¿Qué te pasa? Yo soy maduro. Madurar es...—miró al cielo y se quedó callado— ¡OH MIRA UN AVIÓN, SALUDA SALUDA! —movía la mano como un estúpido.

Rocky y yo nos miramos, y nos pusimos a reír. El idiota de Ryan seguía saludando al avión como un niño pequeño. Llegó un momento en que se iba para atrás, y se fue de espaldas dándose un golpe en la cabeza.

—Ay, mierda —se quejó mientras se acariciaba.
—Te pasó por tonto —dije riéndome.
—Solo lo hacía para que se rieran —se excusó.
—Claaaro...—dijo Rocky sarcásticamente.


Cuatro días después...

Estoy en mi habitación junto a Rocky, ahí sentada en la cama. Ella está en en el escritorio donde está el espejo grande.

—Oye...—me habló. Yo la miré.
—¿Qué?
—¿Me vas a contar? —me preguntó. La miré extrañada.
—¿Qué cosa? —pregunté.
—Ese día me dijiste que no estabas enojada, ¿cierto?
—Sí, eso dije —le respondí— No creo que sea necesario hablar de eso, Rocky

Lo que menos quiero es tocar ese tema de nuevo, osea, no de nuevo, si no que no quiero hablar de eso. Si me sigue preguntando cosas tendré que decirle lo que me pasó con Justin, y no quiero mostrarme tan débil ante eso. Lloraré, eso lo sé, y detesto hacerlo.

—Lo es, ________(tu nombre). ¿Pasó algo entre Justin y tú? Ayer salió una foto de ellos en la televisión y tú...
—Rocky, para, ¿ya? Por favor —le pedí, mirando al suelo.
—Tienes que hablar de tus cosas, _______(tu nombre). ¿Tú crees que me gusta verte así? —me preguntó con un tono alto— Salió esa foto en la que ellos estaban tomados de la mano, y tú te mostraste como si fuera algo que tiene derecho a hacer. Ya, te veías deprimida, pero no dijiste nada ante eso. ¿Crees que eso es algo que me gusta?, ¿puedes decirme qué es lo que sucede?
—No ha pasado nada —mentí. Esa fue mi simple respuesta.
—________(tu nombre), por favor, sé que ahora estás mintiendo —me miró de arriba abajo, para luego mirarme fijamente a la cara— ¡Mírate! —me apuntó— ¡te vez demasiado mal! y me refiero a tus expresiones, tu cara, estás como deprimida, ¿qué sientes?, ¿qué te pasa? —exclamó poniéndose las manos en la cabeza— De no ser por Ryan no te reirías casi nunca...es un idiota, pero se lo agradezco...
—Eso ya no importa, Rocky, me siento mejor que antes.
—¿Pero es por Justin?

Luego de esa pregunta, tardé, pero le conté todo lo que pasó. Ya me sentía mal por ocultarle las cosas y me sentía terrible por verla así. Se estaba poniendo mal por mi, y yo no quería eso. Me costaba, no soy una persona que no se interesa por los demás, al contrario, me interesa y mucho, demasiado.

De alguna manera, al contarle, me sentí más despejada. Me sentía mejor, que ya no estaba como encerrada dentro de mi, que ya no sentía ese nudo que me dejaba sin habla. Sirvió, de eso estoy segura, y me siento  feliz de haberlo echo. Ahora me doy cuenta de que contando las cosas puede servir para que yo esté mejor. Sé que ella  no le dirá a nadie más.

Al otro día los chicos se enteraron. Ryan llegó a llamar a Justin, porque se había  molestado un poco. Dijo que Justin no era capaz de hacer algo como eso, pero lo hizo. Me apoyaron, y siempre hacen que me sienta mejor. Son unos amores, los adoro y les agradezco mucho todo lo que hacen por mi. Este no es el fin del mundo, y lo sé porque ya me siento más feliz, pero no me malinterpreten, aún amo a Justin y lloro todos los días, pero me siento mas abierta. Siento que tengo a personas que me aman por todos lados,y que están siempre ahí conmigo. Que jamás me dejarán, y eso lo sé, y yo tampoco los dejaré a ellos.



Varios días después...

Sonó el despertador. Tenía que alistarme, hoy llega Celeste



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¡Hola, mis Shawtys!
Lo sé, lo sé, dirán: Mierda, qué capítulo más aburrido. Pero...les advierto que desde ahora se vuelve más interesante, eso se los puedo asegurar.
¿Cómo están? Espero que bien. Si me preguntan, diré que mal porque es domingo, y odio los domingos. Mañana es Lunes, que horror haha. Escuela :|
Chicas, me encantaron los comentarios del capítulo anterior, de verdad. Son estupendas, y ya pasamos las 26.000 visitas y ahora hay 86 seguidoras. ¡Las amo! y son lo mejor. Gracias por todo.

Bueno, las amo, y cuídense muchito.

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¡Las amo!

¡BYE!



9 de marzo de 2012

Capitulo 86 - ¡Deja de joder con tus problemas!


—¿Crees que no tengo sentimientos? No soy una simple piedra—


Sí. Nada más que un juguete era para él. Duele pensarlo, y duele que te demuestren eso. Duele que una  persona sea tan dura contigo, y no le importen ni en  lo más mínimo tus sentimientos. ¿Para qué engañarme? Yo fui la tonta que no pensó bien las cosas, y se engañó todo el tiempo. Me siento tonta, estúpida, tarada...¿pero de qué sirve maldecirme a mi misma? No sirve para nada, las cosas pasaron y punto, nada se borra, todo sigue igual. Es permanente. Ahora me doy cuenta de que todas esas promesas nunca fueron unas promesas reales, quizás sí para mí, pero para él no era más que un par de palabras sin importancia. ¿Habré pensado alguna vez, que Justin podría ser así? Jamás. Él ha sido capaz de romperme en corazón, de llevarme por el suelo, y lastimarme a más no poder, sin importarle absolutamente nada.

—¿Qué tengo que hacer ahora? —me pregunté en mi mente.

Esa pregunta, pues no sé que responder. ¿Qué tengo que hacer ahora? Pues no lo sé. Es difícil. Me siento como perdida, como que no sé en qué lugar de la tierra estoy. Aún siento que todo eso que me dijo, toda esa conversación, fue solo un sueño, una pesadilla. ¿Lo fue? Ahora es cuando regreso al mundo real, y me digo: "NO".  Nada más queda dejar que las cosas pasen...que fluyan...todo pasa por algo, pero duele entenderlo, porque se piensa: ¿Esto es para bien?, pero, ¿cómo puede ser para bien, si me destruye por completo?, ¿el sufrimiento vale la pena? Quizás si, pero en este momento para mí es lo peor, y pienso que no es para bien. Estoy cegada, y cuesta demasiado. Mucho. Aveces cuando uno está en situaciones, en el momento, se piensa lo peor, pero al rato, se da cuenta de las cosas, y vuelve a pensar de una manera más positiva...

Al otro día...

10:30a.m
Desperté. No sé a qué  hora me habré quedado dormida, pero fue de repente, porque no estoy ni tapada. Estoy recostada a los pies de la cama.
Me paré de la cama, y me dirigí al baño. Me dí cuenta de que mi mamá aún dormía, es domingo, así que no trabaja. Al llegar al baño, me asomé al espejo...Toda mi cara horrenda. Tengo los ojos todos hinchados, como  unas canicas, con suerte puedo abrirlos. No me gusta que pase eso, pero en este momento ni me importa mi apariencia. ¿Acaso creen que ya superé lo de anoche? Nada de eso.
Me volví a mi habitación, y me recosté. De pronto sonó mi celular que estaba en la mesita, y contesté.

#LlamadaTelefónica.

—¿Aló? —contesté.
—¡Aloha, __________(tu nombre)! —sonó alguien emocionada.
—¿Quién eres? —pregunté.
—¿No me recuerdas? —al fin pude recordar esa voz...
—¡Celeste! —exclamé emocionada.
—Ah...si me recuerdas —rió— ¿cómo has estado, prima?
—Bien...—mentí— Aunque tengo varias cosas que contarte, eh —reí.

Lo sé, miento y actúo. Pero no quiero amargar la primera conversación que tengo con mi prima en mucho tiempo. Quiero hablar bien con ella, y cuando llegue, hablar mejor de otras cosas. Quiero aprovechar esta conversación con ella.

—Pues yo igual —rió— ¿Qué es de tu vida?
—Nada interesante...pura escuela, y...eso —reí—, ¿tú?
—Lo mismo...aunque no sé si sabes, ¡pero me voy a tu casa! —exclamó con emoción.
—Si me enteré —sonreí, aunque no podía verme—, ¿pero cuando llegas? —le pregunté ansiosa. Ya quiero que llegue, extraño los antiguos días con ella.
—En un mes...—respondió no muy feliz.
—¡Pero falta mucho! —exclamé— ya estaré anciana para ese día, eh —bromeé.
—Sí, eso es lo malo. Yo quería ir antes, pero no me dejaron —rió— ¡Sí que me echas de menos!
—¿Cómo no echarte de menos? Si no te veo hace tres años, y vaya que extraño esos días —demasiado.
—Yo también...pero ya vamos a vernos, y tienes que presentarme a tus amigos, ¿si?
—Claro, ya hay una que te quiere conocer.
—¿Quién?
—Mi mejor amiga, se llama Rocky.
—Pues que genial...—rió— De seguro nos llevaremos bien
—Claro que sí...
—Oye...debo irme, mi mamá me jode —rió.
—Okey, te cuidas, ¿okey? —sonreí.
—Claro, pero tú también, ¿ya?
—Obvio...—reí.
—Oye, ¿me prometes que me irás a buscar al aeropuerto? —¿cómo no hacerlo?
—¡Claro que voy! no me lo pierdo —me puse a reír.
—Menos mal —soltó algunas carcajadas— Bye, __________(tu nombre). Te quiero.
—Yo también, Celeste —luego de unos segundos...colgó.

#FinLlamadaTelefónica.

Me hacía falta esa llamada. No pensé que iba a extrañar tanto ese tipo de conversaciones con ella, creo que tengo que  hacerlo más seguido. Se me había olvidado la felicidad que  me daba cuando hablaba con ella, en tan solo un rato me ponía feliz. Es increíble, me ha subido un poco los ánimos.

Al otro día...

06:45a.m. Lunes.
Me despertó el estúpido despertador. Hoy hay escuela...qué lindo. Mi típico sarcasmo de la mayoría de los días de la escuela.
Me levanté sin ganas de la cama, y fui directamente al baño. Me desvestí lentamente, sin ganas obviamente, y me metí a la ducha para poder despertar bien, y estar más despejada. Al terminar me sequé con mi toalla, y me vestí. Me puse esto:

negro estiloso haha :|
Al estar completamente lista, salí del cuarto de baño, bajé las escaleras y entré a la cocina. Mi mamá estaba ahí, preparando el desayuno, que ya estaba casi listo. Yo me senté en la mesa.

—Buenos días —la saludé sonriente, para que no pensara que seguía como ayer.
—Buenos días, hija —sonrió— ¿Qué pasó que hoy estás tan sonriente? Ayer estabas muy mal, no sé qué te pasaba.

Ahí está...aún no le cuento a mamá lo de la noche en que Justin terminó conmigo. Ayer me hizo demasiadas preguntas para poder saber qué era lo que me pasaba, pero no le dije. Aveces soy un poco cerrada en ese tipo de cosas, pero además ayer no tenía ganas de hablar sobre el tema. No quería recordar nada, no quería desmoronarme más de lo que ya estaba, no me hacía falta más de eso. A nadie le he contado, ni siquiera a Rocky.

—Solo son bajones...—mentí— Bajones que me dan de repente...
—Ah...Okey —dijo no muy convencida.

Al rato bajó Gabe, y cuando ya estaba listo el desayuno, nos pusimos a comer. Estaba rico, aunque no comí casi nada, no tenía ganas. Mi apetito no está funcionando muy bien. No tengo hambre, es simplemente eso.

Al terminar dejé los platos en el lava bajillas, y luego fui a buscar mi mochila para poder ir a la escuela. Gabe hizo lo mismo. Al rato ya estábamos abajo, y estábamos despidiéndonos de mamá para irnos.

—Cuídense, chicos —nos dijo, mientras salíamos.
—Sí...también tú—dijimos al unisono. Yo me volteé
—Oye mamá —la llamé, y ella me miró—, dale comida a Salchi, que no le di —sonreí.
—Ya, yo le doy —sonrió.

Salimos, y ya estaban los chicos esperándonos en la puerta que daba a la calle. No saludamos como de costumbre, y nos fuimos caminando tranquilamente a la escuela.

Al llegar, no dije palabra, solo me fui directo a mi casillero, para poder dejar unas cosas, y meter otras en mi mochila. Luego me comencé a caminar a no se donde, caminaba sin destino alguno, cuando alguien me toma del brazo logrando que me volteara...

—¿Estás enojada? —me preguntó Rocky, aún sin soltarme el brazo.
—No lo estoy...—respondí.

Di un paso para poder seguir, pero no me soltó, haciendo que me volteara de nuevo.

—Estás enojada —se confirmó sin que yo le dijera.
—No lo estoy...—repetí como grabadora.
—¿Cómo que  no lo estás? —preguntó con una expresión de molestia— A mi no me engañas.
—¡Pero si no lo estoy! —subí un poco el tono de voz.

De verdad,  ¡no lo estoy!. Sé que mi actitud está rara, pero no estoy enojada, no es enojo lo que me pasa en este momento. Solo estoy triste, sentida, dolida, destruida, por eso que pasó. Aún no se lo cuento, pero creo que no quiero hacerlo todavía. No es fácil para mi hacerlo, y ahora que estoy en la escuela no tengo ganas de llorar. Sé que si lo cuento lo haré, y es lo que menos quiero en este momento. Solo no quiero hablar del tema, no quiero nada.

—¿Cómo que no? —insistió— ¡se te nota, ________(tu nombre)!
—¡Pues notas mal!
—No lo hago.
—Creo que sí lo haces —dije yo. La pequeña pregunta se estaba transformando en discusión.
—¿¡Por qué mientes!? —se exaltó.
—¡Que no miento, entiende! ¡no estoy enojada!
—¿Sabes qué? Jódete. Solo trato de ayudarte y mientes...—rodó los ojos y me soltó el brazo.
—Sé que no miento, y mejor jódete tú, que no entiendes cuando te digo la verdad
—Eres una inmadura
—Créeme que no es inmadurez, solo que no estoy enojada y no quieres entender ni un carajo de algo —la enfrenté.
—¡Deja de enojarte con todos por la estupidez que sucede con Justin, y madura! —me dijo con un tono bastante algo, cerca de mi cara— ¡deja de joder con tus problemas!

Me quedé sin una palabra. Okey, me dolió.
No dije nada, solo me quedé mirándola fijamente a los ojos, mientras que los míos se iban humedeciendo, hasta que brotó una lágrima que se deslizó por mi mejilla. Me di la vuelta, y comencé a caminar a algún lugar. Solo quería alejarme de ahí, alejarme de esa discusión y de Rocky. Me dolió.

¿Acaso cree que soy de piedra?, ¿cree que no me duele que me grite eso en mi cara, y en frente de algunas personas? No soy una dura, tengo sentimientos, tengo cosas guardadas que me carcomen por dentro, y ella me grita eso sin pensar en nada. Ni siquiera yo estaba enojada, solo que estoy lastimada. ¿Cómo no estarlo?.

Llegué al gimnasio, y estaba vacío. Me senté bajo el arco de basquetbol y me quedé ahí sola, mirando los asientos en fila.  Comencé a llorar. Me duele mucho. Ahora acabo de recordar mucho  más lo que sucedió con Justin. No quería hacerlo, es lo que menos quería, pero aún así lo recuerdo nuevamente. Ahora llego a la conclusión de que no le contaré a nadie por el momento. Rocky está enojada y molesta conmigo, y se nota inmediatamente que le traigo puros problemas contándole mis cosas. No lo haré más, no quiero estorbarle, prefiero quedarme con mis cosas guardadas.

(...)

Tocaron el timbre hace ya cerca de hora y media, y yo sigo sentada en el mismo lugar. Dejé de llorar hace unos minutos pero sigo con las lágrimas empapando mis mejillas.
En un momento decidí pararme, y comencé a caminar hacia una puertesita en donde habían unas pelotas, aros, cajones, etc. Eran los útiles para educación física.

Saqué una pelota de basquet, y me fui a donde estaba el aro para encestar. Comencé a tirar la pelota, tiraba con todas mis fuerzas, tratando de sacar mis sentimientos de alguna manera. Trataba de descargarme. De alguna manera servía, pero aún seguía con muchas cosas dentro de mi.

—¿La señorita ________(tu nombre) quiere jugar un juego? —me habló alguien tras de mi. Me volteé, era Jake.
—Hola —lo saludé, con una sonrisa delicada, para luego tirar la pelota al aro.
—¿Te sientes bien? —me preguntó.
—Sí —mentí.
—Creo que te pasa lo mismo que a mi...—susurró.
—¿A qué te refieres? —le pregunté.
—Vengo aquí cuando estoy triste...—me miró, para luego sonreírme.
—Ah...

Me quedé mirándolo como estúpida sin decir ni una sola palabra. Reaccioné y me volteé para luego volver a lanzar la pelota.

(...)

Ya era hora de salida...



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It's Friday, Friday Gotta get down on Friday... (8) 
¡Hola chicas!, ¿cómo están? Espero que bien. (No se me ocurrió otra canción para decir lo mucho que amo los viernes haha)
Aquí un capítulo nuevo, para que lo lean. Espero que lo disfruten. Quizás no es mucho, pero espero que les guste y que me dejen comentarios diciéndole que les pareció (:
¡Hubieron 14 comentarios en el capítulo anterior! ¡muchas gracias, Shawtys! Me quedé así :O cuando vi los comentarios. Estuvieron estupendos, me encantaron (: Son unos amores. Las amo.

¡Un besaso, chicas! Cuídense mucho, y no olviden que las amo a más no poder, y que siempre las tengo presente (:

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¡Muac's!
¡Bye!

PD: Celeste, no te preocupes que no pasará un mes. En un abrir y cerrar de ojos vas a aparecer (:


Una Novela


Chicas...Hace un tiempito encontré una novela. ¿Saben qué? Me encanta. Ella pidió a sus lectoras que por favor la recomendáramos en su blog. Yo pienso que ella se merece más comentarios y más visitas, su novela es muy bonita. Me encanta.
¿Podrían leer su novela? Sé que no se van a arrepentir de hacerlo. Es muy linda, y es original (: ¿Pueden leerla? Lo agradecería :D.
Solo hagan clic en la imagen, y se abrirá una ventana :)





PD: Hoy subo el próximo capítulo (:

6 de marzo de 2012

Capítulo 85 - Para ti, solo era eso...

—No soy un juguete al que cuando quieres, dejas tirado por ahí—







Me tapé la cara con una almohada. No quería que mi mamá escuchara como lloraba, porque aveces no me salía la palabra cuando hablaba bajo, y tenía que decirlo más alto. Es un dolor, una pena tremenda lo que te da cuando pasa algo así. Cómo me gustaría poder hablar las cosas con él de frente, y hacerle sentir lo que yo realmente siento. Me impresiona la manera en que te puede lastimar un par de fotografías y un tono malo a través del teléfono.



Luego de un rato de conversaciones con ellas, y consejos, nos pusimos la pijama y nos acostamos. Era hora de dormir. Me sentía cansada, los párpados de dolían un poco de tanto llorar; los ojos estaban rojos e hinchados, y no me gusta mucho estar así, porque al otro día siempre amanezco con los ojos como canicas. Pero en este momento no me importa tanto si me veo bien o no, eso es lo de menos.



Horas después...



03:25a.m.
Sonó el sonido de mi celular, haciendo que Rocky y yo despertáramos de golpe. Ella tomó el celular primero y me lo pasó a mí, ya que yo estaba un poco despistada.

#LlamadaTelefónica.
—¿Aló? —no vi quien era.
—
¿Cómo estás, _________(tu nombre)? 
—era la voz de Chaz.

—
¿Chaz? ¿qué haces llamando a esta hora? 
—le pregunté.

—__________(tu nombre), ¿viste los E!News? —esta  vez hablaba Ryan.
—¡Déjenme dormir! —les pidió Chris.
—Ah...sí —puse el celular en altavoz para que Rocky escuchara.
—Sabes que tienes nuestro apoyo, ¿verdad? —que lindo es Ryan.
—Claro...gracias, Ryan —logró sacarme una sonrisa.
—¡Que me dejen dormir! —chilló Chris a través de la línea.
—Te queremos tontita, y a Rocky también —dijo Chaz.
—Nosotras también —dijimos al unisono.
—Oigan, tenemos que irnos —avisó Ryan— Chris no se calla.
—Y se está puro quejando —agregó Chaz.
—Buenas noches —me despedí, y luego Rocky hizo lo mismo.
—Buenas noches —dijeron ellos.

#FinLlamadaTelefónica.



Cuando colgaron, dejé el celular en la mesita. Me acosté y me acomodé bien para poder quedarme dormida más tranquila.



—_________(tu nombre)...—me llamó en susurro mi amiga.
—
¿Si?—Son unos tiernos los chicos —rió bajito.
—
Sí, lo mismo pensé 
—sonreí delicadamente, mientras recordaba lo que me dijeron.
—
Buenas noches.
—
Buenas noches.



Una semana después...



Todo va igual...Justin sigue apareciendo la televisión de lo más lindo con Rebecca...me ha llamado solo una vez, y la llamada duró menos de un minuto. Sonaba frío, y aburrido, igual que la anterior. Sigo lastimada, y todo eso, pero no he podido decirle lo que me hace sentir su actitud. Ahora cada vez me resigno más a que lo nuestro está cerca de llegar a su fin. Creo que está todo podrido, ya nada puedo hacer.

Me dan ganas de enviar todo lejos, pero no puedo hacerlo. No puedo echarme a morir ahora, solo tengo que ser fuerte, y tratar de estar feliz; pensar positivo.

—¿Qué quieres comprar? —me preguntó mi mamá. Estábamos en el centro comercial, junto a Gabe y Rocky.

—No sé...¿unas poleras?
—
Okey...
—
Yo me compraré unas poleras también 
—dijo Rocky.
—
¿Y a mi no me compran nada? 
—se ofendió Gabe.
—Te compré un juego de video, Gabe —le dijo mi mamá.
—Pero necesito algo que no te he pedido...—susurró.
—¿Que cosa? —le preguntó mi mamá.
—Rompí mi cama, mamá —dijo naturalmente.
—¿¡ROMPISTE LA CAMA!? —le preguntamos las tres al unisono. Las personas nos quedaron mirando.
—¿Qué miran? —les preguntó Rocky con cara de molestia— No hay un show aquí.



Las personas se voltearon rápidamente, y siguieron en lo suyo. Algunas se reían, y otras nada más no les interesó y siguieron haciendo de las suyas.



—¿Cómo pudiste romper la cama, Gabe? —le preguntó mi mamá susurrando, para que nadie escuchara.

—Me puse a saltar y...se rompió —dijo riendo.
—Tendré que comprar otra cama, chicas —nos dijo mi mamá.
—¿Y que pasa con la que está en el ático? —preguntó Rocky.
—Oh, cierto, es que esa será ocupada. —dijo ella.
—¿Por quién? —pregunté— No hay nadie más en casa.
—¡Olvidé decirte que viene tu prima! —se puso a reír.
—¿Mi prima? —pregunté sorprendida— ¿Cuál de todas?
—Celeste —respondió.
—¿Quién es Celeste? —preguntó Rocky— ¿La conozco?
—No —respondí, y sonreí— Es de Colombia.



¿Cómo me pude olvidar de Celeste? ¡Es mi prima querida! Aunque hace mucho que no hablo con ella, ya que por la distancia ella no viaja mucho, y yo tampoco. No la veo como hace 3 años. Recuerdo que teníamos 12 años. Eramos muy unidas...quiero volver a verla, y contarle muchas cosas.



—Ah...¿es simpática? —mi amiga sí que es curiosa haha.
—
Demasiado 
—sonreí. De verdad que es simpática.
—
Que bueno 
—sonrió.
—
¿Cuando llega? —le pregunté a mamá.
—
Pronto... 
—respondió— Estudiará aquí por un tiempo, porque sus padres viajarán a EE.UU por asuntos de trabajo, y ella quiso quedarse en nuestra casa. Es mi sobrina querida, ¿cómo le iba a decir que no? —rió, y nosotras hicimos lo mismo.




Unas  horas después...



En mi habitación.

No aguanto. Llamaré a Justin, para tratar de entenderlo de una maldita vez. Es teléfono, y por teléfono no se puede hablar bien ni nada, pero lo voy a intentar, quiero hablar con él para decirle como me siento. No quiero quedarme de brazos cruzados, y quedarme sufriendo mientras que él puede estar de lo más feliz, sin importarle nada.

Tomé el teléfono, y marqué. Tardó un poco en contestar, pero lo hizo.

—¿Aló? —respondió.

—Justin...¿tienes un rato? —pregunté tranquila, para ver que me decía.
—Ah...no, no tengo, estoy ocupado —respondió con su "típico" tonito.
—Justin necesito hablar, y AHORA —marqué la ultima palabra.
—No quie...—dijo él.
—¿Puedes decirme qué te pasa? —le pregunté harta, con tono de voz alto.
—No quiero...

—¿No tienes otra cosa qué decir? —le pregunté— No me llamas nunca, dijiste que lo  harías siempre. Aparecen hermosas fotitos en la maldita televisión —sarcasmo—, Estás demasiado frío conmigo, y parece que no me quieres ni ver en pintura. ¿¡QUE CARAJO TE PASA!?

—No me pasa nada, ¿¡cuantas veces te lo tengo que decir!? —me gritó exaltado. Jamás me habló así.
—¿¡Quieres saber cómo me siento!? —no dejé que respondiera y seguí— Me siento destruida y no querida. Siento que solamente quieres jugar conmigo, y que no te importa ni en lo más mínimo lo que siento. —comencé a llorar— Me llamas con suerte una vez a la semana y la "conversación" no dura ni un minuto. ¿Crees que eso me hace feliz?, ¿crees que amo que esté pasando todo esto?, ¿Acaso mis sentimientos son un juego para ti?
—Si no te gusta como soy, no me hables y punto —dijo simplemente. Su tono no cambiaba. No le importa que derrame lágrimas por él...
—¿A qué te refieres con eso? —le pregunté, apenas se me entendía.
—¿Sabes qué? No se cómo...no sé que tengo que hacer para que entiendas que no me pasa ni una maldita cosa, ¿Acaso quieres que te lo diga todos los días? ¿¡PUEDES DEJARME EN PAZ DE UNA VEZ!?

—Te he dejado lo suficientemente en paz,   ¡solo quiero arreglar las cosas entre ambos! —¿acaso no entiende?

—¡Pues yo estoy harto!. ¿Sabes qué? Estoy harto de ti, y de tus estúpidas discusiones. Déjame tranquilo de una maldita vez, ¿ya?

—¿¡Pero porqué eres así, Justin!? ¡TÚ NO ERES LA PERSONA QUE YO CONOZCO!

—¿PUEDES DEJARME TRANQUILO EN LA GIRA? ¡No quiero estar soportando tu genio todo el tiempo! 

—¿¡Acaso tu ya no me quieres, Justin!? —le pregunté.



Yo ya no lloraba. La impotencia, rabia, y dolor que me daba, no me permitía llorar en ese momento. Era extraño, pero eso me pasaba. Eran tantos sentimientos acumulados que no podía sacar las lágrimas. Tantas cosas que uno llega dentro, que se te es imposible hacerlo.

Justin no hablaba, no me respondía. Se quedó como helado cuando le pregunté.



—Adivinaste...—respondió, volviendo a su tono frío— No te quiero. Hasta aquí llegó, ¿entiendes? —hizo una pausa— TERMINAMOS.



Esa palabra...me destruyó por completo, más de lo que ya estaba. No me quiere. No me ama. En menos de un mes se le olvidó todo lo que él y yo pasamos juntos...



—¿Y terminas conmigo por teléfono? —le pregunté— ¿como un cobarde?

—Sí. —respondió él, todo normal.
—¿Te hice algo tan malo para que dejaras de quererme tan pronto? —le pregunté casi en un susurro, mientras volvían a caer lagrimas por mis mejillas.
—
Mira...me voy. No me hables. Hasta aquí llegó todo, ¿ya? 
—hizo una pausa— TODO terminó entre nosotros... No tengo nada más que decir...ADIÓS —colgó.



Aquí estoy...como una tonta, con el teléfono en la mano, y llorando. Todo llegó a su fin...Justin terminó conmigo, me odia, no me quiere, no me ama...¿Qué hice?

Como pude me puse la pijama, apagué la luz, y me asomé a la ventana. Ahora recuerdo todos los momentos que viví con Justin...sentimientos que  no voy a poder volver a sentir a su lado. Aquí mismo —en la ventana—, estuve con él, diciéndole lo mucho que lo amaba. Aquí mismo me prometió que me llamaría todos los días, y que me amaba...Quizás el destino lo quiso así, y yo no puedo obligar a Justin a que me ame...Odio esto, odio todo. Debí pensarlo antes, debí saber que esto pasaría...lo pensé, pero reconozco que trataba de convencerme a mi misma de que solo era cansancio y  nada más, pero ahora me doy cuenta de que no era así. Era un simple juguete para él, nada más.





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:O Quedó mal escrito, tuve que cambiarlo de entradas, pero no importa. La verdad no es que esté mal escrito, solo son las separaciones, no sé si me entienden (:
¿Cómo están? Espero que bien.
¡Ya entré al colegio! ¿Que cómo me fue? ¡estupendo! Ya conocí varias personas, y son todas muy simpáticas, aunque hay excepciones. Me gusta más que el que tenía antes, y eso que llevo solo dos días haha.
Chicas, solo hubieron 6 comentarios...¿qué pasa? Pero no importa, sé que estuvo aburrido, solo espero que este tenga varios más (:

PD: Celeste, pronto aparecerás. Queda poquito, muy poquito...haha. ¡Besos, esponjita! :D

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¡Las amo, Shawtys!
¡Muac's!

¡BYE!